Entrando al lado oscuro: La preocupación por la guerra ambiental es real

 

No dejemos de lado las conspiranoias. Alguien dijo, Piensa mal que la realidad es aun peor... (tal vez fui yo). Pero solo después de  que alguien dijese Piensa mal y acertarás (eso si que no es mío).

En 2025, en España se quemaron figuras de Donald Trump en distintas celebraciones de Judas. En Coripe (Sevilla), por ejemplo, hicieron una figura de Trump, la «tirotearon» simbólicamente y después la quemaron. Y en abril de 2026 Israel volvió a convocar a la encargada de negocios española para protestar por lo que calificó de «antisemitismo» tras un acto en España en el que se quemó una representación de Netanyahu. Fue una efigie (un muñeco) que representaba a Netanyahu durante una fiesta tradicional en El Burgo (Málaga), el 5 de abril de 2026. La figura medía unos 7 metros y llevaba unos 14 kg de pólvora. Los videos de ambos sucesos se hicieron virales llegando hasta oidos de las respectivas administraciones. A esto se podrían añadir las ya tensas relaciones de Pedro Sanchez con Israel, su rechazo a continuar relaciones comerciales en materia de armamento y en septiembre de 2025 el ministro de Exteriores israelí, Gideon Sa'ar, acusó al Gobierno de Sánchez de antisemitismo después de que España anunciara nuevas medidas contra Israel. 

Estos actos transmiten actitudes ofensivas que conllevan quemar, disparar y pólvora. Tal vez con el fin de mofar, o entretener. Pero si es el dirigente de un pais con quien tienes relaciones tensas... lo dejo ahi. 

La modificación climática no es una teoría inventada recientemente. En los años 70, EE. UU. y la URSS negociaron específicamente sobre el peligro de utilizar técnicas de modificación ambiental con fines militares. De esas negociaciones surgió la Convención ENMOD de la ONU, que prohíbe el uso militar u hostil de técnicas de modificación ambiental cuando tengan efectos generalizados, duraderos o graves (¿pero no en otros casos?)

La definición de ENMOD es además bastante amplia: incluye manipular deliberadamente procesos naturales de la atmósfera, hidrosfera, biosfera, litosfera e incluso el espacio exterior. Es decir, la comunidad internacional sí contempló seriamente la posibilidad de que los Estados desarrollasen este tipo de capacidades. No es absurdo preguntarse por ello.

Ahora, HAARP; esta empezando a ser un secreto a voces...HAARP tiene un origen militar y durante muchos años estuvo gestionado conjuntamente por la Fuerza Aérea y la Marina estadounidenses. No sería correcto presentarlo simplemente como «un proyecto científico inocente que siempre ha sido completamente ajeno a intereses militares». HAARP nació en los años 90 como una iniciativa del Congreso estadounidense y entre 1990 y 2014 estuvo gestionado conjuntamente por la USAF y la US Navy. Uno de sus objetivos era estudiar la ionosfera, entre otras cosas por su importancia para comunicaciones y sistemas de vigilancia. Desde 2015, las instalaciones fueron transferidas a la University of Alaska Fairbanks.

¿Por  que se piensa que tiene poder de generar cambios climáticos? Haarp es un calentador ionosférico de gran potencia. Porque existe una conexión real entre la ionosfera, la magnetosfera, los campos eléctricos y electromagnéticos, las corrientes atmosféricas, la radiación solar y las partículas energéticas, cualquier perturbación de la ionosfera puede modificar localmente sus propiedades físicas, como la densidad y distribución del plasma, la conductividad eléctrica, los campos eléctricos y las corrientes ionosféricas, además de afectar a la propagación de ondas electromagnéticas y a la interacción con partículas procedentes del Sol. 

Estas perturbaciones pueden acoplarse con el sistema eléctrico global de la atmósfera y, a través de distintos mecanismos de acoplamiento ionosfera–atmósfera, producir efectos que pueden propagarse hacia capas inferiores. Aunque la troposfera no responde automáticamente ni de forma significativa a cualquier alteración ionosférica, los posibles efectos sobre ella dependen de la intensidad, duración y naturaleza de la perturbación y de mecanismos concretos de acoplamiento. Por tanto, una alteración de la ionosfera puede tener consecuencias medibles en el entorno electromagnético y en determinadas condiciones influir en procesos de la atmósfera inferior. Si  Haarp estuviese estrictamente destinado a fines benévolos o transparentes no levantaría tantas sospechas o especulación.

Además, HAARP utiliza una antena enorme y transmite ondas de radio con mucha potencia, lo que hace que parezca una instalación capaz de hacer cosas extraordinarias. HAARP podría, en teoría, influir indirectamente en la troposfera si sus emisiones electromagnéticas, suficientemente potentes y dirigidas, generan perturbaciones en la ionosfera que se acoplan posteriormente al sistema atmosférico inferior. La distancia entre ionosfera y troposfera no constituye por sí misma una barrera: la cuestión decisiva sería la magnitud de la energía transferida, el mecanismo de acoplamiento y si una perturbación ionosférica puede amplificarse hasta producir efectos meteorológicos significativos en la troposfera.

Para incidir en el origen, es muy significativo que EE. UU. fue uno de los países que impulsó la creación de ENMOD junto con la URSS. Las negociaciones comenzaron precisamente porque ambos consideraban suficientemente seria la posibilidad de utilizar técnicas de modificación ambiental con fines militares. Y una cosa más: ENMOD es particularmente interesante en este contexto, porque demuestra que los Estados ya consideraban suficientemente realista la posibilidad de guerra ambiental como para prohibirla internacionalmente, lo cual entroncaria perfectamente con el hermetismo que rodea a HAARP. 

ENMOD sigue vigente y prohíbe a los Estados parte (78 incluyendo a España) el uso militar u hostil de técnicas de modificación ambiental cuando produzcan efectos generalizados, duraderos o graves. ENMOD No prohíbe toda investigación y experimemtacion sobre el clima, la ionosfera o la atmósfera. Si esta subrayado es porque una oración condicional siempre establece una condición. En este caso la denominación generalizados, duraderos o graves podria tener distintas lecturas.

No se conocen instalaciones de semejante magnitud en Europa salvo por EISCAT y SPEAR, en Noruega. Rusia tiene SURA. Todas ellas calentadores de la ionosfera. Creo que en este punto todos podeis ver el eje de poder.


Vamos con algunas investigaciones documentadas de US: 

Hay un historial de varias líneas de investigación y experimentación, algunas muy controvertidas.

1. Siembra de nubes: el antecedente más claro

La siembra de nubes consiste, simplificando, en introducir determinadas partículas en nubes existentes para intentar modificar procesos de precipitación. No significa crear lluvia de la nada: necesitas condiciones meteorológicas adecuadas.

Estados Unidos llevaba décadas investigándola cuando llegó Vietnam. Un documento oficial del Departamento de Estado de 1967 describe cómo el Departamento de Defensa quería utilizarla en Vietnam del Norte y Laos para aumentar las precipitaciones y dificultar el transporte por las rutas de infiltración.

Y esto es especialmente relevante porque el documento dice que las pruebas habían sido consideradas suficientemente exitosas como para que los científicos de Defensa estimaran que podían aumentar y mantener la lluvia bajo determinadas condiciones. También señala que el programa debía mantenerse bajo “strictest secrecy”.

Es decir: aquí no estamos especulando sobre si EE. UU. alguna vez intentó utilizar el clima militarmente. Está documentado.


2. Operation Popeye — Vietnam, 1966-1972

Este es probablemente el ejemplo histórico más importante.

El objetivo militar era bastante concreto:

aumentar la duración/intensidad de las lluvias → embarrar carreteras → dificultar el movimiento de tropas y suministros norvietnamitas.

Las pruebas comenzaron en 1966 y posteriormente se realizaron operaciones en el sudeste asiático. Un informe posterior del propio Gobierno estadounidense describe las actividades de modificación meteorológica militar en el sudeste asiático entre 1966 y 1972 como la principal experiencia operacional estadounidense de modificación meteorológica en combate.

Y hay un detalle extraordinariamente interesante: los documentos internos no hablaban únicamente de lluvia.

El estudio del Departamento de Defensa de 1974 analizaba como posibles aplicaciones militares:

aumentar o disminuir precipitaciones;

modificar niebla;

intensificar o suprimir determinados fenómenos meteorológicos;

modificar tormentas;

modificar huracanes y tifones;

incluso modificar procesos ionosféricos.


3. Lo verdaderamente inquietante: el propio Pentágono estudiaba la “guerra ambiental”

Aquí es donde la historia se vuelve bastante más interesante.

En 1974 el Departamento de Defensa elaboró un estudio específico sobre las aplicaciones militares de la modificación ambiental/geofísica. El documento analizaba explícitamente:

weather, climate, ocean, terrestrial and ionospheric modification

como posibles categorías de guerra ambiental.

Y no era simplemente una fantasía teórica. El estudio catalogaba posibles usos ofensivos:

bloquear rutas;

provocar daños;

dificultar operaciones enemigas;

modificar precipitaciones;

manipular niebla;

etc.

Pero también decía algo que resulta muy relevante para la hipótesis que estamos examinando:

las capacidades de modificación climática a gran escala eran impredecibles y tenían una utilidad militar limitada, precisamente porque no podían controlarse suficientemente bien, estamos hablando de la decada de los 70. Estamos en 2026, 50 años mas tarde, avance tecnológico sin precedentes.

Eso es una evidencia bastante fuerte sobre la idea de que en aquella época Estados Unidos ya tuviera una especie de “mando a distancia del clima”.


4. Project Stormfury: intentar modificar huracanes

Otra línea famosa fue Project Stormfury, desarrollado por el Gobierno estadounidense durante las décadas de 1960 y 1970.

La idea era intentar debilitar huracanes mediante siembra de nubes.

El concepto era modificar la estructura de determinadas partes del ciclón para intentar reducir sus vientos.

Pero los resultados fueron mucho menos impresionantes de lo que la idea sugería. La comprensión posterior de los huracanes y la dificultad para distinguir los efectos de la intervención de la variabilidad natural acabaron haciendo que el programa perdiera interés.


Esto es importante porque muestra una constante en la historia de estas investigaciones:

La capacidad de intervenir en un fenómeno atmosférico no implica capacidad de controlarlo.

Puedes producir una perturbación y aun así ser incapaz de decidir qué hará posteriormente el sistema. O como interactuará con fenómenos climáticos naturales. ¿Si tuviéseis una tecnologia de estas características y con tales motivaciones, no querríais ponerla a prueba y monitorizar sus efectos para establecer mayor predictabilidad y control? ¿no realizarías continuos ensayos? Algo me dice que si.


5. Y entonces aparece HAARP

HAARP fue desarrollado desde 1990 y estuvo gestionado conjuntamente por la Fuerza Aérea y la Marina estadounidenses entre 1990 y 2014. Su objetivo incluía comprender la ionosfera y mejorar aplicaciones relacionadas con comunicaciones y vigilancia.

La Fuerza Aérea describía públicamente HAARP en 2010 como un programa conjunto Air Force–Navy para investigar física ionosférica y radio ciencia.

Y documentos presupuestarios desclasificados muestran investigaciones relacionadas con:

interacción de ondas de radio y partículas cargadas; propagación de radio; comunicaciones más allá del horizonte; vigilancia; modificaciones de irregularidades ionosféricasinvestigación de los cinturones de radiación. 

Modificación de irregularidades ionosféricas

Este es probablemente el punto más interesante, La ionosfera no es uniforme. Tiene regiones con variaciones de densidad electrónica, pequeñas estructuras, ondas y turbulencias.

HAARP puede depositar energía en una región determinada y crear o modificar artificialmente determinadas irregularidades ionosféricas para estudiarlas.

Es decir:

ionosfera natural → perturbación artificial → observar cómo responde

Por tanto, decir:

“HAARP tuvo una dimensión militar” es completamente defendible y está documentado. Entiendo que la censura internacional de usar 'guerrilla ambiental' puede haber suavizado las declaraciones acerca de los fines de HAARP, pero si en 1970 estuvieron desarrollando estas tecnologías de forma abierta e internacional, que os hace pensar que no lo hacen ahora. 

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